La ventana de Johari

Dinámica en grupos para jóvenes

Número de participantes: entre 15 o 20 jóvenes.

Edad: adolescentes y jóvenes

Duración: 1 hora y 30 min

Material: Mural  donde se mostrará el funcionamiento de la ventana. Hojas y bolígrafos.

Metodología: La siguiente actividad os permitirá reflexionar con los jóvenes sobre aquellas cosas que les preocupa de su día a día. La adolescencia es una etapa muy compleja en la que los chicos/as empiezan a separarse de sus familias aunque aún son muy dependientes de ellas, empiezan a conformar su personalidad y rasgos y su rol dentro de su grupo de iguales.  Es una actividad en la que se podrán detectar dificultades en las relaciones sociales y ofrecer soluciones para hacer frente a ellas.

Para poder realizar la actividad es necesario que los jóvenes tengan suficiente espacio para poder escribir con intimidad. Es importante que las sillas estén distribuidas en forma circular para facilitar la comunicación entre los diferentes jóvenes.

Empezaremos la actividad explicando la ventana de Johari, y sus cuatro partes:

 Abierto: Todo lo que conocemos de nosotros mismos y lo que los demás conocen de nosotros, como por ejemplo: tu aspecto físico. También puede referirse a todo aquello que comunicamos sin ninguna dificultad a los demás: sentimientos, gustos sobre algo, ideas…

 Secreto: Todo lo que conocemos sobre nosotros mismos, pero lo que los demás no conocen de nosotros, como por ejemplo: experiencia íntima, pensamientos, miedos…

Ciego: Todo lo que los demás saben de nosotros pero que nosotros ignoramos, como: reacción que tenemos cuando algo nos molesta o nos da miedo…

Subconsciente: Todo lo que ignoramos sobre nosotros mimos y los demás también: experiencias olvidadas…

Una vez explicado el funcionamiento de la ventana, cada participante rellenará la ventana y pondrá su nombre. A continuación, los participantes deberán ir pasando sus ventanas a los compañeros que tienen a la derecha. Sucesivamente todas las ventanas pasarán por las manos de todos los participantes, que escribirán algo que crean que defina  a la persona a la que pertenece la ventana. Es importante que durante esta segunda parte la parte de la ventana dedicada a lo que cada uno dice de sí mismo, se mantenga cerrada u oculta. Una vez cada participante vuelve a tener en sus manos su propia ventana, podrá comprobar (para sí mismo) la información recogida, es decir, si existen coincidencias o contrariedades entre lo que se opina de uno mismo y lo que opinan los demás.

Para finalizar la actividad, el dinamizador/a abrirá un debate sobre lo que cada uno a sentido ante el resultado de la dinámica.

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