El International Lab de Madrid ha acogido la presentación de nuestro informe Innovación y Transformación Digital en el Tercer Sector y la Economía Social: Estado, retos y oportunidades, que ofrece una radiografía actualizada sobre el nivel de madurez digital de las organizaciones sociales.
El documento, elaborado a partir de una muestra de 301 entidades participantes en el programa DigitalizaciONG, identifica los principales retos a los que se enfrenta el Tercer Sector en un momento en el que la transformación digital se ha convertido en un factor clave para la eficiencia organizativa y la sostenibilidad de las entidades.
La falta de financiación obstaculiza la digitalización
Una de las principales conclusiones del informe es que el Tercer Sector avanza hacia la digitalización, pero con una inversión insuficiente. Según el estudio, el 83% de las entidades sociales destina menos del 2% de su presupuesto anual a herramientas digitales, una cifra que evidencia la dificultad de muchas organizaciones para incorporar tecnología de forma planificada y sostenida.
Los recursos económicos se muestran como la principal barrera para digitalizarse. El 81% de las entidades señala la insuficiencia presupuestaria como el mayor obstáculo, por delante de los conocimientos técnicos limitados, mencionados por el 61,5% y de la falta de tiempo, por el 53,2%.
Esta combinación de escasez financiera, sobrecarga de trabajo y déficit de capacidades especializadas hace que muchas organizaciones mantengan una digitalización de supervivencia: solo incorporan herramientas cuando resulta imprescindible; hecho que contrasta con el alto nivel de conectividad existente en España, donde la fibra óptica y el uso de soluciones en la nube están ampliamente extendidos. Aun así, el 71,2% de las entidades opera todavía en niveles iniciales o básicos de madurez digital.
Un sector que avanza a distintas velocidades
El estudio dibuja un sector que avanza a distintas velocidades. Mientras una minoría de entidades más profesionalizadas, en torno al 28%, ya utiliza los datos para mejorar su gestión y medir su impacto social, la mayoría pierde estos conocimientos claves para evaluar proyectos, anticipar necesidades, mejorar servicios y tomar decisiones basadas en evidencias.
A pesar de este escenario, las entidades son conscientes de la urgencia de la digitalización. El 98% considera que no hacerlo tendrá «consecuencias negativas severas».
Hacia una digitalización más estratégica y colaborativa
Ante este diagnóstico, apostamos por una digitalización más estratégica, colaborativa y orientada a la eficiencia operativa.
Es prioritario avanzar en la implantación de sistemas CRM y herramientas centralizadas de gestión que permitan unificar la información, simplificar trabajos administrativos y dedicar más tiempo a tareas de mayor valor social.
Otra de las propuestas clave es la mutualización tecnológica mediante la creación de hubs digitales compartidos. Esta fórmula permite a las entidades más pequeñas acceder a herramientas avanzadas, formación técnica y acompañamiento especializado, evitando así que la transformación digital llegue solo a las de mayor capacidad económica.
El Tercer Sector también necesita pasar de una digitalización fragmentada y reactiva a una inversión tecnológica planificada y sostenida. “La transformación digital no es comprar ordenadores, sino empoderar la misión social a través de la tecnología”, recoge el documento.