El pasado 1 de diciembre, celebramos en la Biblioteca Pública María Moliner, en Villaverde (Madrid), la jornada “Infancia y Juventud con Criterio Propio: Educar para una Ciudadanía Digital Crítica y Comprometida”. Un encuentro que reunió a profesionales de la educación formal y no formal, familias, Administración pública y entidades sociales para compartir miradas, retos y propuestas en torno a la educación digital.
A lo largo de la sesión se presentaron las guías “Con Criterio Propio” y “Entornos digitales amigables con la infancia y la adolescencia”, además del informe del Observatorio de Brechas Digitales (OBD), poniendo en el centro el bienestar, la participación y los derechos digitales de niños, niñas y adolescentes. Frente a este reto, es indispensable:
- La corresponsabilidad: la educación digital no es solo cosa de la escuela; requiere coordinación entre familias, centros, entidades y administración.
- El equilibrio entre riesgos y oportunidades: urge educar para el uso crítico y responsable, más allá de la prohibición.
- Las voces de niños, niñas y adolescentes: escuchar y dar protagonismo real a la infancia y la adolescencia mejora las respuestas educativas y las políticas públicas.
- Las familias necesitan recursos, formación y acompañamiento para actuar ante situaciones como ciberacoso, sobreexposición o consumo problemático..
- Reforzar la garantía de derechos y la equidad de acceso, con especial atención a contextos vulnerables.
“No se trata de apagar pantallas, sino de encender criterio: acompañar, preguntar y construir confianza para que niñas, niños y adolescentes puedan decidir mejor en lo digital.”
“El profesorado necesita marcos y protocolos claros: sabemos detectar señales de riesgo, pero no siempre sabemos cómo actuar ni dónde derivar.”
Gracias por hacerlo posible.
La jornada “Infancia y Juventud con Criterio Propio: Educar para una Ciudadanía Digital Crítica y Comprometida” puso en valor la importancia de seguir generando espacios de encuentro y reflexión compartida para abordar la educación digital de la infancia y la adolescencia como una responsabilidad colectiva.
Durante el encuentro se destacó la necesidad de actuar de forma coordinada entre familias, centros educativos, entidades sociales y administraciones públicas, así como de escuchar activamente a niños, niñas y adolescentes para construir entornos digitales más seguros, inclusivos y participativos.
Desde Fundación Esplai agradecemos la acogida de la Biblioteca Pública María Moliner, la participación de Inés Bebea, así como la implicación de ponentes y público asistente, cuyas aportaciones enriquecieron el diálogo. Seguimos trabajando para reducir la brecha digital y acompañar a educadores y familias: te invitamos a sumarte y construir juntas y juntos una ciudadanía digital crítica y comprometida.
“Cuando escuchamos de verdad a la infancia y la juventud, las soluciones cambian: pasan de ser prohibiciones a convertirse en acuerdos y aprendizajes compartidos.”
“La brecha digital es más que acceso: tiene que ver con competencias, acompañamiento y oportunidades. Reducirla es clave para la igualdad.”
“Las entidades sociales somos puentes de confianza entre escuela, familias y jóvenes. Ahí está nuestra fuerza para impulsar una ciudadanía digital crítica y comprometida.”